Conectando Chimbacalle
El colectivo Conectando Chimbacalle nació en 2019 en el barrio de Chimbacalle con el propósito de fortalecer la vinculación comunitaria y recuperar espacios abandonados o utilizados para el consumo de alcohol, promoviendo su resignificación a través de actividades culturales y sociales.
Desde su creación, el colectivo ha organizado agasajos navideños, programas por el Día del Niño, ferias de emprendimiento y, especialmente, la recuperación de las fiestas tradicionales del barrio. En 2022, inició el Festival Independiente “Del Huerto a la Calle”, un evento que, con el apoyo del MIC, la directiva barrial y la participación activa de los jóvenes del sector, ha consolidado tres ediciones. Este festival, que se desarrolla durante dos días, ofrece a la comunidad presentaciones artísticas, juegos familiares, danza y una feria de emprendimientos locales, fortaleciendo la identidad barrial y la participación ciudadana.
IV Encuentro de Comunicación Comunitaria
Proyecto Edu-Comunicacional: Memoria en Movimiento
El proyecto “Memoria en Movimiento” fue ejecutado por el colectivo comunitario Conectando Chimbacalle, bajo la coordinación de Esteban Puertas y la responsabilidad operativa de Mateo Sebastián López Castro como entrevistador y guionista. Este proceso educomunicacional tuvo como propósito preservar y difundir la memoria histórica del barrio de Chimbacalle a través de un podcast de cuatro episodios, generado a partir de entrevistas con vecinos de distintas generaciones. La iniciativa se llevó a cabo en la zona Eloy Alfaro, con el apoyo de la Administración Zonal y la participación activa de la comunidad.
La ejecución del proyecto abarcó diversas fases entre el 12 de febrero y el 13 de marzo de 2025, incluyendo actividades de preproducción, producción y postproducción. En la etapa inicial se realizaron acciones clave como la identificación de actores relevantes del barrio, encuentros con la directiva barrial, y la definición de la población objetivo, con énfasis en una selección intergeneracional: personas jóvenes entre los 16 y 25 años y adultos mayores entre los 35 y 75 años. Esta etapa también incluyó una revisión bibliográfica sobre memoria colectiva y barrios populares, así como entrevistas a expertos en historia y antropología, lo que permitió enriquecer el enfoque del proyecto y contextualizar mejor los relatos orales.
La fase de producción se desarrolló entre el 16 y el 20 de febrero, con jornadas diferenciadas de grabación para jóvenes y adultos mayores. Se utilizaron equipos de grabación de alta calidad para garantizar la fidelidad sonora del material recogido. Posteriormente, entre el 21 y el 25 de febrero, se realizó la edición del contenido, incorporando música, efectos de sonido y fragmentos de ambiente barrial, lo que aportó riqueza sensorial al producto final. Durante la postproducción, se presentó un piloto del podcast a la directiva barrial para recibir retroalimentación, se afinaron detalles técnicos y se coordinó con el Museo Interactivo de Ciencias (MIC) la socialización del material en una de sus salas.
El componente educomunicacional del proyecto radicó en su capacidad de articular el aprendizaje comunitario a través de herramientas de comunicación popular como el podcast. Por un lado, el proceso tuvo un componente educativo al capacitar a los integrantes del colectivo y a los jóvenes participantes en técnicas de entrevista, guionización y producción sonora. Por otro lado, el componente comunicativo se expresó en la difusión de los relatos comunitarios como mecanismo de fortalecimiento de la identidad barrial, permitiendo a los vecinos reconocerse en las voces de sus pares y construir una narrativa compartida del territorio.
La socialización del producto final se llevó a cabo el 15 de marzo de 2025 a las 10h00 en el Museo Interactivo de Ciencias, con una asistencia de aproximadamente 20 personas. Durante este evento, se habilitó un espacio ambientado con sonidos e imágenes del barrio, lo que permitió una inmersión sensorial en las historias recopiladas. La actividad concluyó con un reconocimiento simbólico por parte de los líderes barriales, quienes resaltaron la importancia de estos espacios para el fortalecimiento de la identidad comunitaria y el rescate de la memoria colectiva.