LAV VISUAL
Ciegocleta

Ciegocleta nació hace 15 años en el sector de La Mariscal, en Quito, con el propósito de hacer del ciclismo un deporte inclusivo para personas con discapacidad visual. A través del uso de bicicletas adaptadas en paralelo con cuatro ruedas y tándem, se ha logrado que estos ciclistas puedan pedalear con el apoyo de un guía, promoviendo la confianza y la seguridad en cada recorrido.

Además del ciclismo, Ciegocleta ha ampliado sus actividades para incluir caminatas, capacitaciones y proyectos inclusivos que fomentan la autonomía y la superación personal. El grupo ha participado en charlas motivacionales dirigidas a personas en recuperación de adicciones y ha desarrollado talleres tanto para los ciclistas como para los guías voluntarios. También se trabaja con las familias para fortalecer la confianza y reducir la sobreprotección.

Este proyecto se financia mediante rifas, aportes y donaciones, manteniéndose como un referente de inclusión y organización en Ecuador. Su misión es visibilizar los desafíos que enfrentan las personas con discapacidad visual en la ciudad, desde la movilidad hasta la falta de sensibilización social, promoviendo así la creación de espacios urbanos más accesibles y una comunidad más empática e inclusiva.

 

IV Encuentro de Comunicación Comunitaria

Proyecto Edu-Comunicacional: «Ciegocleta»

El proyecto “Voces Visibles” fue desarrollado por el colectivo LAV VISUAL, representado por Sebastián Costales, en articulación con la comunidad de personas con discapacidad visual CiegoCleta. Esta iniciativa, ejecutada en la Zona La Mariscal, tuvo como objetivo la creación de un cortometraje inclusivo que visibilizara las experiencias cotidianas de las personas con discapacidad visual al interactuar con el espacio urbano. La propuesta respondió a un enfoque educomunicacional, en tanto combinó la producción audiovisual participativa con procesos pedagógicos, cuyo fin fue sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la inclusión, el respeto a las diversidades y el acceso equitativo a la ciudad.

El proceso de creación se estructuró en tres etapas principales: preproducción, producción y postproducción, realizadas en el periodo comprendido entre el 14 de febrero y el 6 de marzo de 2025. En la fase de preproducción, que tuvo lugar del 14 al 17 de febrero, se trabajó en la conceptualización del guion, la definición de la estética visual y la planificación logística de las grabaciones. Se realizaron visitas a las locaciones seleccionadas —principalmente en el sector de La Mariscal— y se desarrolló un storyboard que permitió estructurar narrativamente las escenas. Esta fase fue clave para establecer los lineamientos éticos, técnicos y comunicacionales del proyecto, así como para acordar con CiegoCleta los ejes de representación de las experiencias de sus miembros.

La etapa de producción se llevó a cabo del 18 al 24 de febrero de 2025, con jornadas de grabación intensivas en distintas locaciones de la ciudad, incluyendo La Mariscal, Calderón y Jipijapa. Durante esta fase se realizaron entrevistas a los integrantes de CiegoCleta, capturando testimonios sobre su cotidianidad, las barreras urbanas que enfrentan y el valor que representa para ellos el ciclismo inclusivo. También se documentaron recorridos reales en bicicleta tándem y adaptada, en interacción con el espacio público y con distintos actores sociales. En total, participaron alrededor de 20 personas en el rodaje, entre actores principales, guías, vecinos y colaboradores institucionales.

La postproducción se desarrolló del 25 de febrero al 6 de marzo de 2025. En esta etapa se editó el material registrado, se aplicó corrección de color y mezcla sonora, y se incorporó una pista de audio descripción para garantizar la accesibilidad del producto a personas con discapacidad visual. El cortometraje final, con una duración aproximada de seis minutos, se consolidó como una pieza de alto impacto emocional y social, construida desde una perspectiva inclusiva, accesible y sensorial. Además, el producto fue acompañado por un guion de audio descripción, subtítulos accesibles y una banda sonora diseñada para reforzar el componente narrativo desde lo auditivo.

La socialización del producto se llevó a cabo el 9 de marzo de 2025 en las instalaciones de CiegoCleta, ubicadas en el Edificio Antares (Av. 6 de Diciembre y Colón). En este evento participaron aproximadamente 40 personas, entre ellas integrantes de la organización, vecinos del barrio, representantes de instituciones públicas, organismos internacionales y colectivos aliados. Durante la jornada, se realizó la proyección del cortometraje en dos versiones —una con audio descripción y otra sin ella—, se compartieron reflexiones sobre el proceso creativo y se discutieron propuestas para futuras acciones comunitarias de inclusión y sensibilización. La socialización también permitió dar a conocer el trabajo que viene realizando CiegoCleta desde hace más de 15 años en favor de la autonomía de las personas con discapacidad visual.

En términos de resultados, se logró la realización de 14 entrevistas, un cortometraje audiovisual accesible y un evento de socialización con enfoque participativo. Este producto es considerado educomunicacional porque promueve el aprendizaje social a través de la experiencia vivida, fomenta la empatía mediante el testimonio directo y estimula el pensamiento crítico frente a las barreras estructurales que enfrentan las personas con discapacidad visual. Además, articula procesos de comunicación y educación popular con el uso de herramientas audiovisuales que priorizan la participación comunitaria, la representación digna y la transformación social desde lo cotidiano.

El equipo de trabajo estuvo conformado por Sebastián Costales, Valeria Benalcázar y Manuel Suquilanda de LAV VISUAL; Santiago Suárez y Adriana Andrade de Pyjama Films; y Tatiana Cifuentes de Acme Studio. Desde CiegoCleta, el proyecto contó con la coordinación de Miguel Ramos, así como la participación de 30 personas con discapacidad visual, 50 guías y 10 familiares. También se contó con la colaboración de la Policía Comunitaria, la cooperativa de transporte Llano Grande, vecinos del sector y actores clave de la sociedad civil. El resultado es una pieza audiovisual que, más allá de su valor artístico, se convierte en una herramienta de sensibilización, transformación y empoderamiento comunitario.

Medios Comunitarios Participantes